San Esteban fue a comienzos del siglo XX el primer y único puerto carbonero de España, y aún conserva un destacado patrimonio industrial que refleja su pasado ligado al carbón y a los barcos de vapor. Pasear por su puerto y su paseo marítimo permite revivir esa época, con la ría del Nalón como telón de fondo. Entre sus elementos más representativos destacan las grúas portuarias de finales de los años 20, convertidas en icono del turismo industrial, y la Senda Carbonera, un recorrido que sigue el antiguo trazado ferroviario hasta los cargaderos de la bocana, ofreciendo algunas de las mejores vistas del entorno.
El carácter marinero sigue muy presente en espacios como el puerto deportivo o la Plaza Altamira, rodeada de edificios históricos como la Casa Altamira o la antigua sede de la Junta de Obras del Puerto. El paseo marítimo conduce a los diques, desde donde se obtienen amplias panorámicas de la ría y la costa, incluyendo la Playa de Los Quebrantos o la Isla de Deva. San Esteban también ofrece zonas de ocio junto al mar, como la playa de El Garruncho o las piscinas de agua salada, además de una animada vida cultural y festiva, con eventos como el Festival del Pixín, las fiestas del Carmen o los recorridos en barco por la ría.





