El turismo industrial del Bajo Nalón muestra una etapa clave de la historia económica y social de Asturias. La ría del Nalón fue una vía de comunicación, trabajo y comercio que conectó el interior minero con el mar. En torno al Puerto de San Esteban se conserva un conjunto único de grúas, cargaderos, tolvas, vías ferroviarias y edificios portuarios que recuerdan el intenso movimiento del carbón durante el siglo XX.
San Esteban de Pravia conserva algunos de los elementos más representativos de aquel pasado industrial. Sus grúas metálicas, los antiguos cargaderos, la Junta de Obras del Puerto y las tolvas de El Carbayo permiten seguir el recorrido del carbón: su llegada en tren, su almacenamiento y su carga en los barcos. Hoy, estos espacios mantienen intacto su valor como símbolos del esplendor portuario asturiano.