Paseo autoguiado
Lo ideal es aparcar a la entrada del pueblo y recorrer el núcleo a pie, dejando que cada fachada y cada perspectiva cuenten poco a poco la historia. Calcula entre 1 hora y 1 hora y media para apreciarlo sin prisa.
Pueblo Ejemplar de Asturias 2020. Casonas, jardines y memoria del regreso: el pueblo donde América volvió hecha arquitectura.
Pocos lugares del Bajo Nalón resumen el siglo indiano con tanta intensidad como Somao. Aquí no se visita una casa: se camina por un conjunto urbano donde casonas, escuelas, iglesia y cine reflejan el regreso de quienes hicieron fortuna en América y quisieron dejarlo escrito en piedra, ladrillo y hierro fundido. En 2020, la Fundación Princesa de Asturias lo reconoció como Pueblo Ejemplar de Asturias.
A finales del siglo XIX, decenas de jóvenes del concejo de Pravia cruzaron el Atlántico —principalmente hacia Cuba, con escala en Caibarién y La Habana— buscando una vida distinta. Quienes regresaron entre 1890 y 1920 lo hicieron con fortuna suficiente para reescribir el pueblo: levantaron casonas eclécticas, financiaron escuelas, restauraron la iglesia parroquial e incluso construyeron uno de los dos únicos cines de fundación indiana de Asturias. El resultado es uno de los conjuntos indianos más densos del Principado, junto al de Colombres.
El paseo por Somao se hace con la mirada hacia arriba: galerías acristaladas, miradores volados, vidrieras Maumejean, palmeras imposibles, hierro fundido y nombres que evocan otra orilla. La Casa de la Torre (también llamada Casa Amarilla), proyectada por Manuel del Busto hacia 1910 para el indiano Fermín Martínez, es uno de los iconos: una torre modernista con aire vienés que algunos llaman, no sin razón, la "Torre Eiffel de Somao". A su alrededor, La Casona, El Marciel, El Noceo, Villa Radis y otras casonas componen una colección viva de la arquitectura del retorno.
El 1 de septiembre de 2020, la Fundación Princesa de Asturias falló el premio al Pueblo Ejemplar a favor de Somao por "mantener la riqueza de su legado patrimonial indiano y rural" gracias al esfuerzo vecinal. El 17 de octubre del mismo año, Felipe VI, doña Letizia, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía entregaron el galardón en el propio pueblo, con la Princesa descubriendo el monolito conmemorativo.
Somao merece una visita serena. No es un lugar para ver deprisa: es un paisaje de fachadas, jardines y silencios que se disfruta mejor caminando, levantando la vista y dejando que el conjunto cuente la historia del regreso.
Porque ofrece algo muy distinto al resto de recursos patrimoniales del destino. Aquí la historia no se expresa a través de un templo o de un puerto, sino mediante una arquitectura de regreso, elegante y emocional, que habla de viajes, prosperidad, identidad y deseo de permanencia. Es uno de esos lugares que ayudan a entender que la historia también se lee en las casas, en sus jardines y en el modo en que un pueblo se transforma.
Proyectada hacia 1910-1912 por el arquitecto Manuel del Busto para el indiano Fermín Martínez, comerciante en Caibarién (Cuba). Modernismo de inspiración vienesa con una torre esbelta que da nombre al edificio.
Levantada hacia 1900 por Gabino Álvarez, comerciante de ultramarinos. Imponente escalinata y galería sobre columnillas de hierro fundido. Su capilla-panteón conserva vidrieras de la Casa Maumejean, premiadas en la Exposición de Artes Decorativas de París en 1911.
Casona ampliada a finales del XIX por José Menéndez Viña, pionero indiano del pueblo. Conserva mobiliario y documentos originales y un hórreo emblemático. Algunas dependencias acogen alojamientos rurales.
Construida hacia 1910 por el indiano Jesús Solís a su regreso de Cuba. Influencia francesa, planta cuadrada y un característico alicatado de azulejo rosa que la distingue desde lejos.
De 1908, encargada por el hijo de Gabino Álvarez. Azulejo amarillo con detalles rojos y jardines especialmente cuidados que se aprecian desde la calle.
Reconstruida entre 1901 y 1903 sobre la antigua ermita medieval, también con financiación indiana. Estilo historicista. Centro espiritual del pueblo y referencia visual del conjunto.
Las escuelas unitarias (1925) se costearon con 80.000 pesetas aportadas por Encarnación Menéndez, Marcelo Cantera y Fermín Martínez. El Cine Escolar Benéfico (1920) es uno de los dos únicos cines de fundación indiana de Asturias, hoy reconvertido en espacio social.
Lo ideal es aparcar a la entrada del pueblo y recorrer el núcleo a pie, dejando que cada fachada y cada perspectiva cuenten poco a poco la historia. Calcula entre 1 hora y 1 hora y media para apreciarlo sin prisa.
Si tienes media jornada, súmale el Mirador de Monteagudo (vista a la ría del Nalón, San Esteban y la isla de Deva) o el Mirador de La Peñona (con área recreativa). Ambos están señalizados desde Somao.
Somao se encuentra en el extremo norte del concejo de Pravia, a unos 11 km de la villa de Pravia y a unos 6-8 km de San Esteban. La altitud del núcleo es de 205 m.
Autovía A-8 (Cantábrico), salidas hacia Soto del Barco / Pravia / Muros del Nalón. Carreteras N-632 y AS-352. Aparca al inicio del núcleo, el conjunto se recorre a pie.
Cercanías Renfe línea C-4 Oviedo–Pravia, estación de Pravia. Desde Pravia, conexiones locales y taxi hasta Somao (11 km).
43.5343, -6.1191 (43°32'04"N, 6°07'09"W).
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Somao es un pueblo vivo, no un museo al aire libre. La mayoría de las casonas son propiedad privada y, en muchos casos, viviendas habitadas o alojamientos de turismo rural. La mejor forma de disfrutar el conjunto es pasearlo con calma, respetar la intimidad de jardines y portales y valorar la arquitectura como parte cotidiana de un pueblo que sigue vivo gracias precisamente a ese cuidado vecinal que reconoció el premio Pueblo Ejemplar.
Imágenes del conjunto indiano de Somao y sus calles.
Reportajes oficiales sobre Somao y el premio Pueblo Ejemplar de Asturias 2020.
Reportaje oficial de la Fundación Princesa de Asturias sobre el premio (2020).
Visita de la Familia Real a Somao tras la concesión del premio (Europa Press, 17/10/2020).
La base oficial está en la página temática del destino, ampliada por el reconocimiento de la Fundación Princesa de Asturias y los recursos del Ayuntamiento de Pravia.